sábado, 6 de julio de 2024

FIN DE CURSO EN LA MATANDETA

 

              

                                                                 Los ritos son necesarios

                                                                      El Principito                                                                                                                                                Antoine de Saint-Exupéry

 

                     Siempre acabamos  por llegar  al lugar donde nos están esperando                                                          El viaje del elefante                                                                                                                                            José Saramago                                                                                                                            

 Dice mi amigo Xavier Marí que, además de  dar clases, me dedico a abrir rutas comerciales por los institutos. Razón no le falta. Se juntaron para celebrar el fin de curso, el profesorado del primer instituto en el que trabajé, el Rodrigo Botet de Manises, y el del último, el IES d'Albal.

Nunca se me pasó por la cabeza convertirme en profesora. A los quince años, mi amiga del alma y yo empezamos a dar clases particulares, ella en  su casa  y yo  en  la mía. Carmen descubrió su vocación y yo me dí cuenta  de que no era la mía.

A veces, tengo la sensación de que  hay algo que  mueve  los hilos de tu vida. Que las personas o los  lugares que te vas encontrando  forman  parte  de un plan determinado que alguien  dirige.

Volví a la  Universidad a los cincuenta  años porque  me  sentía  vacía y una de  las cosas  que mejor sé hacer es  estudiar. Yo iba dando pasos, sin saber qué, ni quién, ni dónde me estaba esperando.

Los niños te quieren, te siguen. A los adolescentes te los tienes que ganar.


 Todavía recuerdo  mi primera clase en el Rodrigo Botet, un veinticinco de  octubre. Como no sabía qué decirles a los de  Primero de Bachiller, les conté  mi vida. Y por supuesto, que era la primera clase que  daba.

Cuando llegué al IES Pere d'Esplugues de la Pobla Llarga le conté a mi compañera, Alicia Sabater que allí donde me  veía, traía muy poca experiencia como docente y  ella me contestó Y la experiencia vital que  traes, qué.

Esa ha sido mi mayor baza. La experiencia de todo lo vivido para hacerme con ellos. Y paciencia, mucha paciencia que antes no tenía.

El curso pasado, Manuel se matriculó en el IES El  Saler, en el que yo había trabajado, y un día, hablando con uno de sus nuevos compañeros, este le soltó: No me digas que eres el nieto de María Dolores? Tu abuela es la p... ama! Para él, yo solo soy su abuela.


Este día que ven en las fotos, celebrábamos el final del curso. Pero yo llevaba dentro otra celebración. Era el sexto aniversario del día que firmé el cierre de una puerta de mi vida que había durado abierta treinta y siete años. Pero del portazo, se abrió otra por la que entraron los chavales con su luz, su alegría, sus risas y sus ilusiones. Y que han llenado tanto mi vida.

El mejor regalo que he recibido, en lo que va de año, me lo ha enviado Jaume Martí, un alumno de 1º de Bachiller. Y dice así:Bon día, María Dolors. T'escric per a donar-te les gràcies per tot. Molt bona professora i has fet que aprendre Francés siga divertit i dinàmic. He gaudit molt de la asignatura amb tú i a més de bona profe em  pareixes una persona meravellosa i amb molta cultura. De veritat que moltes gràcies. En la Selva Negra, se me saltaron las lágrimas.

Carmen, mi compañera de Tecnología, se ha aficionado al blog y el último día se me acercó para decirme que, cuando le da un bajón, se pone a leerlo y se le pasa.


Yo también tengo mis días. Días de sabor agridulce. Días en los que me gustaría desaparecer porque todos mis monstruos han salido a pasear. Días en los que veo amanecer y pienso que todavía me quedan tantas cosas por hacer... Son los días en  los que se dar mi mejor versión.

En fin, que ya hemos inaugurado la temporada de Verano y me voy a dedicar a otra  de mis grandes aficiones. Estos dos meses trabajo de jardinera en La Matandeta. 

Pero en septiembre, si los Dioses lo consienten, Mary Poppins reemprenderá el vuelo.

Salve y feliz verano.









 


                                                             

viernes, 21 de junio de 2024

EN NÎMES, FINAL DE PARTIDA

 

Estoy contenta. No me duele nada, volvería a casa andando. Es un decir.Toda la noche en autobús, desde Estrasburgo a Nîmes, pensaba que mi cuerpo no lo resistiría. Muy lejos quedan los tiempos de la mochila a la espalda y el billete de Interail. Por dónde andarán las noches de tren para ahorrarnos el albergue o el camping. La plaza de la estación de Santa Lucía de Venecia, qué cama más dura. Los trayectos en autostop. Las ansias de viajar, como fuese y a donde fuera. 

Me faltaba esta experiencia.Había viajado como alumna. Nunca de profesora. Hoy, camino a casa, podría hablarles de la ciudad de Nîmes, de su Arena, la mejor conservada del mundo, de la Maison Carrée, del templo de Diana y el Pont du Gard. Incluso se me ha cruzado en la cabeza una historia que tiene que ver con la tía de mi amiga del colegio, Silvia Ruiz, y la ciudad de Nîmes. Pero mejor lo dejo para otro día.


Este viaje ha sido otro de esos regalos inesperados que me hace la vida. Los chavales se han portado de lujo. No ha habido ningún problema. Mis colegas: Silvia, Veronique, Marta y Sofía, hemos compartido responsabilidades y disfrute al mismo tiempo.

Gracias a STUPENDOS por la organización y por conseguir que nos sintiéramos muy a gusto. Al chófer, José Alberto y, cómo no, a los guías Javier y Fadel por facilitar la estancia y el viaje de estos cuatro institutos cuyos alumnos no se conocían y han acabado amigos.

Y gracias a Cristina Soler, subdirectora del IES d'Albal por confiar en mí. Como decía Paco Rabal en aquella película de Saura:

Qué bien se está, cuando se está bien.

Gracias y hasta la próxima.






EN EL PUEBLO DE LA BELLA Y LA BESTIA

 

Alsacia, aunque forme parte de Francia, tiene un marcado carácter alemán, fruto de los tres siglos en que se la disputaron ambos países como si de una pelota de tenis se tratara. Ahora es tuya, ahora es mía. Los nombres de los pueblos, la arquitectura, la cocina, los vinos, las cervezas, la lengua alsaciana, todo recuerda al Imperio Germánico.

Bretzel son los panes salados en forma de corazón tejido.  Sundgau es la carpa frita servida con patatas. Schiffele o paletilla de cerdo ahumada. Baeckeoffe que es un estofado de carne y verduras.

Y para los amantes de los vinos blancos y dulces los elaborados a partir de las variedades Gewurztraminer y Riesling.

Las vides emparradas se suceden a lo largo de la carretera que nos conduce a Riquewihr, uno de los pueblos más bellos de Francia.


El pueblo, con toda la fisionomía de un pueblo de cuento de hadas, sirvió a los ilustradores de Disney para diseñar el pueblo de Bella. Un pueblo de 1.200 habitantes con talleres de artesanos, tiendas de vinos y de decoración navideña que invitan a celebrar durante todo el año. Las fuentes medievales se suceden en todas las calles, tejados inclinados y fachadas entramadas de madera y pintadas de muchos colores.










Estrasburgo es la capital oficiosa de la Unión Europea. El carácter alemán se le nota por todas partes. A mí me enseñó esta ciudad en septiembre del 93, Carina Moya. De padres españoles, nació aquí y estudió hostelería. La conocimos con dieciocho años recién cumplidos y, después de unos años en La Matandeta, volvió a su ciudad para trabajar en el Hotel Hilton. Tengo imágenes de aquel viaje y cómo no, la cena en  La maison du Boeuf, el restaurante gastronómico del Hilton, porque a Carina le había tocado en un sorteo entre el personal del hotel. La primera vez que entré en una tienda FNAC fue en esta ciudad. A España todavía no había llegado  la franquicia. Y la catedral.




Hay una parte de Estrasburgo muy europea y otra que recuerda su carácter medieval.
Es sede del Consejo de Europa, organización que no pertenece a la Unión Europea, del Parlamento europeo, de 75 representaciones diplomáticas, del Tribunal de Derechos Humanos y de la Comisión Central para la Navegación del Rin, la organización internacional activa más antigua del mundo.

En la parte medieval, la  Petite France y la catedral. No me canso de mirar hacia arriba y de recordar la novela de Ken Follet, "Los pilares de la tierra". 
Lo dicho, a mi esta ciudad y esta región me parecen muy alemanas. Y esta noche, en autobús hacia el sur.
Salve y ustedes lo disfruten.















jueves, 20 de junio de 2024

EN EUROPAPARK

 Cuando les comenté a mis alumnos que no podíamos ir de viaje a la Bretaña por falta de participantes y que la opción que nos daba Salva de STUPENDOS era visitar la Selva Negra, la única objeción que pusieron era si estaba incluida la visita a un parque de atracciones. El resto les daba igual, puesto que todavía no conocen mundo.

Hay turismo gastronómico, de playa, de estadios. Hasta hay turismo de cementerios. Si alguna vez me pierdo, es más fácil que me encuentren en el Père Lachaise  de Paris que en Eurodisney.


Europark es uno de los parques temáticos más antiguos del continente. Abrió en el Verano del 75 con 15 atracciones. En la actualidad cuenta con 80 atracciones, 6 hoteles y un camping. Ocupa en la actualidad 95 hectáreas. Es uno de los más grandes del mundo.


Europa Park ha recibido durante ocho años seguidos el premio Golden Ticket Award al mejor parque del mundo, una especie de Oscars. Está gestionado por una familia alemana.



La familia Mack impulsó este parque y sigue al mando de la gestión. Tenían una empresa de construcción de montañas rusas y después de un viaje a EE.UU decidieron crear algo parecido a Disneyworld. La mascota del parque es un ratón llamado Ed Euromaus.



Europapark está situado entre Alemania, Francia y Suiza, es decir, en un lugar estratégico. Está dividido en un total de 18 áreas temáticas, 15 de las cuales representan a un país europeo diferente. La última en incorporarse Croacia y allí descubrimos a través de un espectáculo sobre hielo y una peli en cuatro dimensiones, la vida y milagros de Nicholas Tesla.


Los chavales lo han pasado en grande y sin incidentes. Yo también me he divertido.

No obstante, si me pierdo, mejor me buscan en un cementerio famoso...

Nos vamos para Alsacia. Salve y ustedes lo pasen bien.




miércoles, 19 de junio de 2024

LA SELVA NEGRA AFRANCESADA



Si los bosques son cuentos, el de hayedos es de hadas

                               Jon Goñi



No existe. Digo que la selva negra francesa no existe. La selva negra es alemana o no es. Los de la agencia STUPENDOS, debieron de pensar que así encajaba más el viaje para estudiantes de Francés. No hacía falta. Lo estamos pasando muy bien. Y nuestros estudiantes, salvo algún retraso, no dan problemas.

La selva negra le debe su nombre a los romanos, cuyas fronteras llegaban hasta aquí. Pero a decir verdad, ni es selva, ni los árboles son abetos.




 En alemán, selva negra es Schwarzwald. El nombre evoca la oscuridad, lo desconocido, lo que es común a los cuentos de duendes y de hadas. Lo francés son los Vosgos de la Alsacia y el Jura suizo, con el Rin de frontera en ambos casos. La selva negra, en su parte sur, es la tierra de las fachadas con entramado de madera, el reloj de cuco, el sombrero de cinco borlas y la cerveza artesanal. 
La mitad de esta región la ocupan los parques naturales, declarados reserva de la Biosfera por la UNESCO. No es la primera vez que estoy aquí, pero me están entrando ganas de recorrerla a pie.





Triberg es el idílico pueblo de los relojes de cuco, pero también da nombre a la cascada que el río Gutarch forma al despeñarse sobre lajas de granito y da lugar al salto de mayor altitud de Alemania, 150 metros. 




El lago Titisee es la joya lacustre de la selva negra, en donde en Verano te puedes bañar y dar paseos en lancha y durante el invierno patinar porque se congela.




Son las seis de la tarde cuando llegamos a Friburgo de Brisgovia, una de las ciudades pioneras en conciencia medioambiental de Europa y desde la que se inician rutas de senderismo para recorrer la selva negra. Me lo estoy pensando.


Friburgo tuvo que ser reconstruida después de la Segunda Guerra Mundial. Solo la catedral se mantuvo en pie. Es una ciudad de casi 230.000 habitantes donde los miles de universitarios le dan vida. Pasear por el barrio Vauvan, recorrer sus calles empedradas y peatonales... Pura delicia.














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