Soy una persona inquieta. Me gusta moverme por el mundo como si anduviera por mi casa. No necesito pensármelo mucho para meter un par de cosas en la maleta y salir pitando para el primer destino que se me antoje. Por eso, cambiar mi vida por la hostelería fue una decisión con unas consecuencias terribles. Me costó mucho tiempo y mucho esfuerzo reconciliarme con mi espacio. La hostelería no es solo un trabajo. Es una forma de vida. Hay decisiones que cambian el rumbo de tu vida. Y lo peor de todo es que esas decisiones no las tomaste tú, sino que lo hicieron en tu nombre.
Llegamos a una edad en la que el ímpetu de la juventud deja paso a la reflexión, al análisis de por qué las cosas son como son. Y ya no te quejas, sino que decides ver solo la parte positiva.
Y aquí estoy yo. Dando por seguro que si veo amanecer, el día será mucho mejor. Hace siglos que no me despierto a las once de la mañana. Da igual que sea fiesta de guardar, que en mi caso es un día de mucho trabajo.
Cuando me hundo en la miseria de los asuntos negativos, procuro darle la vuelta. Y entonces pienso, que si me marcho de aquí, perderé mucho. No volveré a vivir en un sitio tan singular como éste. Con los mejores amaneceres y los atardeceres de acuarela cuando la puesta de sol se refleja en los campos inundados en cuanto llega noviembre.
Pues bien, uno de los placeres que me regala el lugar donde vivo es tener al mayor lago de la Península al lado de casa. El lago de la Albufera, como la llamaron los árabes. El lago del lago. Al Bufeira.
Hace unos días dí un paseo en barca por la Albufera. El lluent, para los pescadores. El ample, como nos ha enseñado el escritor Paco Baixauli.
Les he contado otras veces que tengo una teoría acerca de la amistad. Por cada etapa de la vida que atravesemos hay que dejar, al menos, un amigo. Virtudes y Rosario Gandía son mis amigas del año que viví en Fontanars dels Alforins. Llegué con las fiestas de septiembre y me marché, justo al año siguiente cuando terminaron porque lo que yo había ido a salvar, no tenía solución.
Pero durante ese año aprendí de las gentes y las tierras de secano. Y las hermanas Gandía me ayudaron en ello. Pues bien, a mitad de julio, me llamó Charo para decirme que le gustaría celebrar el cumpleaños de una amiga, Montse en La Matandeta y sorprenderla con un paseo en barca por la Albufera. Nunca habían estado. Le contesté que no se preocupara por el asunto del paseo, puesto que yo contaba con el mejor barquero del lago. Paco Baixauli es quizás, la persona más discreta que he conocido en mi vida. Y eso para mí, ya dice mucho de él como persona. Pero además su erudición es asombrosa. De todos los libros que tiene publicados, yo me quedo con El llibre del tarquim, un homenaje a La Albufera, a sus gentes y a sus historias.
Después de la comida, en la que no faltó un sabroso arroz de salmón, almejas y brócoli preparado por Rubén Ruiz, nuestro chef, y de la tarta con sus velas, enfilamos hacia el puerto de Silla, donde nos esperaba Antonio en su barca. Hasta entonces, la homenajeada no descubrió su regalo sorpresa. Y a medio paseo, se le saltaron las lágrimas. Montse, como el resto de amigas, es de secano y la Albufera era inédita para ella.
No olvidamos el brindis con vino dels Alforins, ni las historias de Paco sobre la Sancha, ni que una llisa saltara dentro de la barca. Y el silencio entre las matas me dio en pensar que, a veces, se necesita muy poco para conseguir ese momento de plenitud llamado felicidad.
Y ustedes. Díganme la verdad. ¿Han dado alguna vez un paseo en barca por La Albufera? ¿Y a qué están esperando?
Salve y ustedes lo pasen bien.
Enhorabuena buena Maria Dolores,, disfruta de las maravillas de esta hermosa tierra 🌏 ✨✨✨✨🌹
ResponderEliminarGracias. Y lo tenemos tan cerca.
EliminarMe gusta tu manera de relatar lo vivido.me parece que voy a empezar a escribir .ya que las musas de la pintura están dormidas.por suerte el teatro .del!!!! Mando beso desde
Eliminarque soy alumna y
participante.llena ese espacio artístico que necesito para estar viva!!
Perdón por la manera de expresarme por este te que hace lo que quire jajaja
EliminarCreo que me vas a entender.porque se me escapo una frase que no esta donde debe estar
EliminarAra que t’he llegit m’ho pensaré, Doloretes!
ResponderEliminarEndavant!
EliminarJo si, moltes vegades.
ResponderEliminarJo si, quedarien encantades!!!👏
ResponderEliminarLa Albufera quién no se enamora de ella. Qué bonito tu testimonio. Imagino a tus amigas de "Secano " deleitándonse con el paseo.
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