jueves, 28 de diciembre de 2023

EN LA CIUDAD DE LOS CIEN PALACIOS

 Del barco que yo tuviera, /serías la costurera./Las jarcias, de seda fina;/ de fina holanda, la vela./ -Y el hilo, marinerito?/ - Un cabello de tus trenzas.

                   Marinero en tierra. Rafael Alberti 

Dice mi amiga Isabel Febrer que ella siempre viaja con ESPLAI VIATGES, que saben cuidar muy bien de los viajeros, que los grupos son reducidos y  los guías tienen una gran preparación cultural. Hoy mismo, ella parte con Esplai a Cracovia y en abril a Japón.

Así que a ver qué haces María de los Dolores que, de momento, solo eres una meritoria.

El viaje en AVE hasta la estación de Santa Justa de Sevilla no tuvo mayor percance que el de un ictus sufrido por un pasajero. Esperamos la llegada de una ambulancia. Nos han dicho que se recuperará. Pero nuestro grupo de veintidós personas sigue en autobús hacia El Puerto de Santa María. Entre los viajeros, Juan Uriol y su familia. Juan me recuerda que coincidimos trabajando en la consellería de Medio Ambiente, a las órdenes del conseller Emèrit Bono. No lo había reconocido. Claro, que él tenía más pelo y yo estaba más delgada. Y también Josepa Cucó.

Nos instalamos en el Hotel Monasterio de San Miguel, un cuatro estrellas. Una placa a la entrada recuerda que aquí se hospedaron los reyes Juan Carlos y Sofía durante la celebración de los actos del V Centenario del Descubrimiento de América.










Tarde libre. Como no tengo hambre, le digo a mi compañero Jon Goñi que me voy a recorrer la ciudad y a preparar el itinerario de mañana. A las ocho de la tarde me escribe por watshap. Dónde estás? En la cama. Te encuentras mal? No, sencillamente reventada. Llevo despierta desde las cuatro de la mañana.

Y sí hoy, es otro día. Fresca como una rosa. A pasear por la ciudad de los cien palacios.

















RUMBO AL SUR

 

 

                   El fin último del viaje  no es un destino geográfico. No hay más viaje que  el interior. Lo                    demás es desplazarse.

                                                     La conquista de Polonia                                                                                                                                          Paul Jimenes

Cuál es el colmo para una persona a quien le guste viajar tanto como a mí? Pues que encima te paguen por hacerlo. Eso mismo es lo que ahora me sucede.

El 24 de diciembre, mi hija a mediodía se acordó de que Paco Baixauli me buscaba "desesperadamente".

"Puedes viajar del 28 al 2?" me preguntó. Si, no tenía planes, pensaba quedarme en La Matandeta. Paco, además de ser un buen amigo, un erudito, un escritor y un pescador de La Albufera, es guía de viajes en ESPLAI VIATGES, agencia valenciana especializada en viajes de autor. Artemi Cerdà se había indispuesto en el último momento y, como en la ópera cuando enferma la "prima donna" y la aspirante tiene su oportunidad, así me ha sucedido a mí y aquí me tienen ustedes, en la estación Joaquín Sorolla esperando un grupo de veintiuna personas para coger el AVE de Sevilla y reunirnos en la estación de Santa Justa con mi compañero Jon Goñi y otra viajera.

Por fin, mi máster en Dirección y Planificación en Turismo de la Universidad de Valencia servirá en la práctica. Espero que mi tutora y amiga, Rosa Yagüe esté orgullosa de mí. Y sí, me encanta que me pasen cosas. Llevo muy mal la rutina.

Allá vamos. Hacia El Puerto de Santa María. Rumbo al Sur.

Salve y espero que lo disfruten conmigo.





miércoles, 27 de diciembre de 2023

MARIA ASUNCIÓN MATEO EN LA MATANDETA

                   No hagas caso, Altair,/de las murmuradoras, ciegas constelaciones, calumniosas estrellas solitarias,/los errantes cometas/ o las indefinidas oscuras nebulosas./Tú a todos los apagas, Altair, con tu brillo, temblor irresistible, capaz de derramarse,/ bañando los ansiosos labios del universo.    

               Canciones para Altair 

                    Rafael Alberti 

Conocí a Maria Asunción Mateo en la alquería de Boro Borcha, el padre de sus dos hijos: David y Marta.

La pregunta fue inevitable: Cómo era Rafael Alberti? Desde entonces, el poeta de El Puerto de Santa María, siempre aparece en nuestras conversaciones. Muchas anécdotas que he leído en su libro Mi vida con Alberti,

me las había contado ella. Cuando Marisu habla de Alberti, se le ilumina la cara. No he visto a nadie tan enamorado después de tantos años de perder a la persona amada.

Veinte años después de la desaparición del autor de "Marinero en tierra", limpiando y ordenando papeles, se le cayó una carpeta a la cabeza. Al abrirla, encontró escrito de su puño y letra, un mensaje del poeta en el que le pedía que escribiera sobre su vida en común y contara la verdad. Había muchas carpetas en "Ora Marítima", la casa de El Puerto de Santa María que el Ayuntamiento, durante la alcaldía de Hernán Díaz, les cedió, mientras uno de los dos viviera y en la que ella sigue habitando con los recuerdos del poeta; fue esa carpeta precisamente la que contenía el imperativo de Alberti.


He decidido que mi regalo navideño para mis amigos sea su libro. Marisu ha venido esta mañana a firmarlos y dedicarlos. La ha traído Marta, su hija, con Arián y Samira, sus nietos.

Los niños miran sorprendidos cómo su abu firma los libros y preguntan curiosos si ellos salen ahí. Pues claro. Y les leo.


Unos señores muy serios, que han venido a almorzar, piden fotografiarse con ella y me dan dinero para que les compre el libro.

Maria Asunción Mateo presentará su libro en Valencia, en el Colegio Mayor Peset Aleixandre, el próximo 7 de febrero.

Mañana se marcha a Madrid y yo, paradojas de la vida, a El Puerto de Santa María. Pero esa es otra historia.

Salve y ustedes lo pasen bien.





martes, 12 de diciembre de 2023

FINAL DE PARTIDA PARISINA



El capitán miró a Fermina Daza y vio en sus pestañas los primeros destellos de una escarcha invernal. Luego miró a Florentino Ariza, su dominio invencible, su amor impávido, y lo asustó la sospecha tardía de que es la vida, más que la muerte, la que no tiene límites.

Y hasta cuándo cree usted que podemos seguir en este ir y venir del carajo? - le preguntó.

Florentino Ariza tenía la respuesta preparada desde hacía cincuenta y tres años, siete meses y once días con sus noches.

- Toda la vida - dijo.

          El amor en los tiempos del cólera 

        Gabriel García Márquez 



Acabábamos de salir de Les Invalides. La tumba de Napoleón impresiona. Se nos acercó un hombre muy desaliñado. Mi amigo, José Vázquez, terminaba de comprar una lata de CocaCola. Se la ofreció. Hacía mucho calor. El hombre, que mendigaba por aquella zona, nos contó que en Rumanía también era mendigo. Pero, que ser pobre por ser pobre, prefería Paris. Habían muchas más cosas que ver que en Bucarest.


Es la mejor definición que he oído en mi vida de qué ocurre con Paris. Vayas donde vayas, Paris te acompaña, te lleva de la mano y, como dice el escritor Enrique Vila-Matas, Paris nunca se marcha de viaje. Siempre te está esperando


Pero hay más. Con Paris siempre hay mucho más. Es el lugar del mundo al que ahora mismo me iría a vivir sin pensármelo. A una "chambre de bonne". Fuera de mi país es el lugar en que más veces he estado.



Todos los hombres que han sido importantes en mi vida, han viajado conmigo a Paris. Excepto uno.

Precisamente el que sembró en mi la inquietud por esta ciudad, por su literatura y por su cultura. No pudo ser. Yo era demasiado joven. Y él...

Hacía más de treinta años que no sabía nada de él. Estaba ese fin de semana en Madrid y recuerdo que me acosté muy pronto. A veces, se me olvida que tengo ya sesenta y tres años. A las siete de la tarde ya estaba durmiendo y soñé con él. No puedo recordar el sueño, salvo que él hablaba mucho.Y que hubo eclipse lunar. A los dos días me escribió a través del FaceBook.

Mientras yo andaba por Paris, él se marchó a Argelia. Invitado por el Frente Polisario. No nos hemos visto en  más de treinta años. Pero yo sé que él está ahí. Que siempre estará ahí.


Qué piensan ustedes? Que todo es fruto de mi imaginación? Que una historia como esta solo puede ser una mera fantasía? 

Salve y ustedes lo pasen bien 








 


lunes, 11 de diciembre de 2023

EL ENCUENTRO

 Conocí a Joe Orts y Dominic Zampano porque se presentaron a comer en La Matandeta un día de entre semana de hace... doce años, creo. Dominic, a quien le encanta cocinar y lo hace muy bien, puedo dar prueba de ello, nos había visto en el programa "Spain in the road again", protagonizado por la actriz Gweyneth Paltrow y el cocinero Mario Batalli. Lo pueden encontrar en YouTube.

Aunque nacidos en EEUU. ambos son de ascendencia europea: Dominic, siciliana y Joe, de Gandia. Su abuelo, Roque Orts Mut, se marchó en los años veinte del siglo pasado a trabajar en la construcción de rascacielos en Manhattan.

Recuerdo el día que llegaron a mi casa, muy seriecitos ellos, puede dar fe mi amigo Xavier Marí que también se encontraba allí, y enseguida hubo feeling. Les pregunté si querían ver el paellero y cómo se elaboraba su arroz, les coloqué un delantal de La Matandeta y les ofrecí una copa de vino. 

Al final de la comida, les comenté que Joe se parecía a Anthony Queen y Dominic me contestó que su apellido era Zampano, como el de Queen en "La Strada". A partir de ahí, me senté con ellos y empezamos a hablar de actrices italianas, del neorrealismo, de Marcello Mastroiani y Vittorio Gasman... Después dicen que la cultura no sirve para nada.

Dos años después, yo estaba de Erasmus en Aix-en-Provence, me escribió Dominic. Me contó que se había jubilado, que tenían una habitación para mí en su casa y me invitaban a visitarlos, Me enseñarían Nueva York...

No podía ser. Pero, Dominic, inasequible al desaliento, me siguió escribiendo. 

Terminé el grado y pensé que era el momento apropiado. Fui con una que se llamaba mi amiga. Era finales de octubre y se preparaban para Halloween.

Dos años después, atravesando el duelo de mi divorcio, volví a ir, esta vez sola. Se ocuparon de mí y me trataron de lujo. Todavía me río cuando recuerdo aquellos días que ustedes pueden leer en este blog.

En septiembre pasado, yo andaba por Camboya cuando apareció en mi móvil el whatsap de Dominic. Se encontraban pasando quince días en Irlanda. 

En diciembre pensaban ir a Paris. Qué fechas? Bingo! Y aquí estamos. Paris bien vale esa excusa o cualquier otra. La cena fue en Bouillon Julien. Y como unos caballeros que son, nos invitaron.

Pero hay más. Sigan conectados. Hoy hemos vuelto a la realidad, que ni suele ser tranquila, ni está exenta de conflictos.

Salve y ustedes lo pasen bien.